
Quién entre los Dioses osará, Lesbos, ser tu juez
y condenar tu frente pálida de extravíos,
si sus balanzas de oro no han pesado el diluvio
de lágrimas que al mar han vertido tus arroyos?.
¿Quién entre los dioses osará, Lesbos, ser tu juez? ¿Qué quieren de nosotros las leyes de lo justo y de lo injusto?.
¡Vírgenes de corazón sublime, honor del archipiélago,
vuestra religión como otra cualquiera es augusta,
y el amor se reirá del Infierno y del Cielo!.
Charles Baudelaire.




